LIBRO ESENCIAL
Por: Isabel Rezmo
Siempre he creído que la poesía es algo más que pura emoción. Que gira en torno a ella una amalgama de sensaciones, aristas y vértices que nos invitan a entrar a una gran variedad de dimensiones. La música es una de ellas.
Victor Jurado nos presenta en su poemario Rock and Roll Poetry esa íntima relación entre música y poesía. Y cómo ella se sirve de la poesía, y la poesía se nutre de la música, para vivificarla, hacerla sangre, cuerpo y venas.
Además su estructuración en actos y escena invita a un monólogo interior donde el poeta infunde su melodía en cada uno de sus versos y la melodía invade el espacio emocional dejando su propio rastro. Poesía lírica, prosa poética y narrativa. La riqueza literaria es sin duda una de las principales características de este libro.
En el inicio de la obra el lector se convierte en espectador tal como si se sentara en una butaca esperando abrirse el telón. Y con esa premisa el libro se divide en tres grandes momentos, definidos en tres actos.

Cada uno de ellos define la violencia, la deshumanización, y nosotros convertidos en espectadores, en consumidores de esta realidad que nos oprime, y que solo puede mitigar la música, y la poesía. La evocación y el drama, es palpable. Un atmosfera asfixiante, acompañada de una playlist increíble. Dos realidades y dos símbolos: La música es la poesía echa canción, y la poesía es la melodía interna del alma y la conciencia.
Cuando ambos confluyen en el lector, la simbiosis es espectacular.
Al comienzo del libro, esa invitación al espectador-lector hizo, que recordara viejos temas que han influido en mi vida. Y me vino una canción de Lenny Kravitz –Rock and Roll is dead, como una premonición de ese encuentro con la deshumanización-Cronos-. Mi cabeza ha entrado en un círculo vicioso leyendo el primer acto. Y suena en mi cabeza a Lenny:-Crees que estas en la cima del mundo pero sabes que no es real, se acaba.-(…) -Estás viviendo por una imagen-
Y mientras leo a Víctor:
La bondad completa es algo ilusorio,
No soy estúpido,
Sé que es inverosmil.
(…)
Todos hemos sido en algún momento de nuestra vida
Parte de una música profana.
Lo profano y lo divino, se construyen con una invocación invitándonos a vernos en un espejo y luego, ser capaces de trasladar ese cuerpo a todas las realidades inimaginables.
Así nos introducimos en el segundo acto, un acto donde se aborda estados febriles, estados de violencia existentes: La injusticia social, la vejez, la soledad, el miedo al fracaso, el abuso. Y se pone al frente de ese escaparate, exponiéndose a juicio público el poeta. Esa figura que hoy en día pesa, y pesa por su responsabilidad, por su necesidad de compromiso, de comunicación, de crítica y transformación social. ¿Qué importancia tiene la poesía? ¿Cuál es su lugar en el mundo?
¿Deberían regir la tierra los poetas,
Los que creen haber perdido su lugar en este mundo?
La poesía nos salva, pero cuando está relegada al aplauso fácil, se vuelve servil, inhumana, inflexible y cruel.
Los acordes nos llevan al último acto; estamos cada vez más incómodos, no es sencillo enfrentarnos a nuestros demonios. Hay un vaso vacío en la mesita de noche. Su tacto, es áspero, pero embriagador. Estamos huérfanos en el recorrido de este desierto, -que es el mundo,- solos al abrigo de nuestras palabas y nuestros actos.
¿Somos capaces de cambiar el mundo? Lo destellos se agarran la esperanza, y existen. Existen en Leonard Cohen, en Bob Dylan, en Janis Joplin. Y existen en cada beso, cada lágrima, cada éxtasis, cada aplauso, en todas las melodías que nos recuerdan, que el valor del ser humano, radica en seguir cambiando su propia historia, aunque sea en los ojos de otros que le precedan.
Algunas personas se divierten
Pisoteando un sueño
Pero no dejo que me deprima
Porque este hermoso viejo mundo sigue girando
(That´s Life-Frank Sinatra)
Gracias Víctor por la música de este libro y porque realmente, la palabra puede y debe cambiar nuestra existencia.

El autor
Víctor M. Jurado Roales (Sevilla, 1969), filólogo, poeta, prologuista y músico, ejerce como profesor de alemán y francés en el Colegio Inmaculado Corazón de María – Portaceli (Sevilla) desde 1996. Fue batería, cantante y compositor en la escena rock sevillana de finales de los ochenta y principios de los noventa; la música y el cine son una fuente de inspiración constante en sus textos, al igual que su pasado adolescente en Suiza y los viajes a través de Francia e Italia. En su haber destacan varios poemarios y colecciones de relatos cortos publicados en diferentes plataformas para escritores noveles. Es el autor de Cuadernos de rodaje (Ediciones En Huida, 2024).
Este libro podeis encontrarlo en la web de la editorial:
https://www.edicionesenhuida.es/autor/victor-m-jurado-roales/