Por: Inma J. Ferrero

Detrás de cada voz que se une a otra en un coro hay un acto de fe, una decisión silenciosa de respirar al mismo tiempo para transformar el aire en emoción compartida. En esta conversación con el educador y director Kevin Meidl, la música coral se devela no solo como una disciplina técnica o un oficio académico, sino como una arquitectura del alma capaz de dar cauce a las incertidumbres, las búsquedas y la belleza de la experiencia humana. A lo largo de sus reflexiones, el arte del canto se revela en su dimensión más pura: un lenguaje donde la palabra y el aliento convergen para enseñarnos a escuchar al otro y comprendernos a nosotros mismos.
Desde el rigor de los escenarios hasta la fragilidad de las voces jóvenes en metamorfosis, Meidl nos ofrece una mirada profunda sobre los pilares que sostienen la creación artística colectiva. Con la sensibilidad de quien conoce el peso exacto de cada silencio y la resonancia de cada frase, esta entrevista traza un mapa sobre el valor del repertorio, la pasión pedagógica y la necesidad urgente de tender puentes culturales en un mundo apresurado. Un diálogo imprescindible sobre cómo el canto en comunidad sigue siendo, en esencia, una de las formas más profundas de poesía viva.
1. A lo largo de sus 37 años de enseñanza en Appleton y tras haber fundado coros juveniles, ¿cuáles han sido los pilares fundamentales para mantener la motivación y el rigor musical entre los jóvenes cantantes de diferentes grupos de edad?
K.M. Siempre he creído que un gran repertorio es la clave de cualquier éxito. Pensaba así cuando empecé a enseñar y he mantenido esta filosofía a lo largo de toda mi carrera. Un repertorio excelente, la música que enseñamos e interpretamos, resuelve casi todas las preocupaciones que puedan surgir en el aula o en el escenario del concierto.
La música de alta calidad ofrece ricas oportunidades para profundizar en los aspectos musicales del arte que inspiran la creatividad, desbloquean experiencias emotivas y, en general, impactan en todo lo que podría definirse como «humano».
La música tiene el poder de ayudarnos a comprendernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Cuando las cosas son desafiantes o difíciles en la vida, las artes, y en particular la música, nos ayudan a procesar y afrontar cualquiera que sea ese problema. Mi enfoque particular siempre ha sido el canto. Cantar solo es algo estupendo, pero cuando unimos nuestras voces en una canción… todo cambia. Empezamos a respirar juntos, a escucharnos unos a otros, a crear sonidos artísticos dinámicos y sincronizados que nos transforman como personas.
Es difícil incluso empezar a considerar el poder de la música, y tener la música «adecuada» en la mano facilita mucho esa labor. Los niños se comportan mejor y se sienten más satisfechos con su estudio musical y su interpretación. El público aprecia más lo que escucha porque su mente, si no su corazón, reconoce la calidad. Un repertorio grande y diverso es el pilar clave para las agrupaciones escolares, comunitarias, eclesiásticas o profesionales de todo el mundo.
Un segundo pilar es enseñar con pasión. Veo que el verdadero «fuego» en el arte proviene de una enseñanza apasionada, una programación apasionada, una comunicación apasionada, etc. La pasión por lo que hacemos nunca se ponderará lo suficiente. Cada director o educador musical procede de un trasfondo personal diferente. Esto, por supuesto, incluye las escuelas en las que han estudiado y los instructores con los que se han formado. Siempre animo a estos directores/profesores a que encuentren su mayor interés, aquello que les apasiona, y enseñen en función de esa fortaleza. Si lo hacen, resultarán interesantes para sus estudiantes. La pasión es contagiosa. Es algo hermoso de ver y también de escuchar en el escenario. Realmente marca la diferencia entre algo que está «bien» y algo que transforma de manera significativa tanto al intérprete como al oyente.
Por último, domina tu oficio. La mayoría de la gente sencillamente malinterpreta la artesanía del oficio. El rigor que implica convertirse en un verdadero artista, o en un maestro del arte, es enormemente más importante que tener talento para cualquiera de esas dos cosas. El talento está bien, pero muchos de los mejores intérpretes y profesores que conozco simplemente han trabajado más duro para desarrollar y conocer su oficio mejor que los demás.
Estos son mis tres pilares: 1) Repertorio diverso de alta calidad, 2) Apasionarte por lo que haces y cómo lo haces, y 3) Dominar tu oficio y trabajar más duro que todos los demás que conoces para convertirte en un experto.
2. Habiendo fundado iniciativas como el Badger State Girl Choir y dirigido el Appleton Boychoir, ¿cómo adapta sus metodologías de técnica vocal al trabajar con voces en desarrollo de jóvenes masculinos frente a femeninos?
K.M. La gente suele preguntarme si enseño a los niños de la misma manera que a las niñas. La respuesta es NO. La forma en que los diferentes géneros responden en un ensayo o en el aula es notablemente distinta. Esta es la razón principal por la que siempre he abogado por la separación de niños y niñas en las primeras clases de música basadas en la interpretación.
Quizás esto sea más importante desde el punto de vista de los varones jóvenes. Los chicos adolescentes son extremadamente sensibles, y particularmente sensibles a lo que las chicas piensen de ellos. El «gallo» o quiebro en la voz de un niño cuando se acerca al cambio de voz puede ser algo muy vergonzoso o humillante si hay chicas delante. Las chicas simplemente no reaccionan de la misma manera.
Por supuesto, los textos o letras de las canciones, los estilos o el carácter de las obras son diferentes para las agrupaciones específicas de cada género. Esto permite todo tipo de oportunidades para enseñar a esa cuerda o parte vocal en particular. Las canciones para TTBB tienden a tener textos y un carácter distintos a las que están compuestas para SA o SSAA.
Hoy en día somos conscientes de los niños marginados que se cuestionan su género. Algunos están convencidos de que su sexo biológico no se corresponde con quiénes son realmente por dentro. Creo que hay un lugar en cada agrupación para cada niño, independientemente de su identidad de género. Sin embargo, también existe la necesidad de proporcionar una experiencia musical o vocal «saludable» para cada niño. Considero que, independientemente de la identidad de género, a menudo es mejor que la identidad biológica sea el criterio principal a la hora de determinar qué agrupación es la mejor para un niño. Esto se basa en los atributos físicos que hacen que una voz sea más grave, más aguda, más brillante, más oscura, etc.
A medida que los niños crecen, estos atributos físicos pueden cambiar debido a medicamentos, terapias u otros factores. Si este es el caso, mi opinión sobre la participación en la agrupación y el género biológico puede cambiar fácilmente.
3. En su experiencia como expresidente de la ACDA (North Central) y organizador de simposios internacionales, ¿cuáles considera que son los principales retos a los que se enfrenta la educación coral hoy en día?
K.M. Siempre hay retos a los que se enfrenta la educación artística en general. La financiación es una preocupación, programar tiempo para la educación artística en las escuelas es una preocupación. La competencia con el aumento drástico de cursos optativos y oportunidades es una preocupación. Cómo la gente e incluso las comunidades valoran la educación artística es una preocupación.
Vuelvo a los pilares mencionados en la primera pregunta para ayudar a resolver estas preocupaciones. Si enseñamos gran música, con pasión y destreza, he comprobado que la financiación llegará. También he comprobado que los administradores apoyarán una enseñanza e interpretación de éxito facilitando horarios buenos y no competitivos. Los padres y otras personas verán el valor de la educación artística y la situarán en un lugar más alto de su lista de experiencias «imprescindibles». El valor se gana a través de la excelencia.
4. El proyecto NextDirection busca inspirar a la próxima generación de educadores corales. ¿Qué cualidades considera indispensables en un profesional de la música que decide dedicarse a la docencia?
K.M. Más allá de los pilares, la única cualidad indispensable que se necesita en los jóvenes que consideran carreras en la música o la educación musical es… la capacidad de comunicarse. Está bien tener buenas ideas e incluso tener el repertorio adecuado, pero los educadores con éxito deben ser capaces de comunicarse.
He visto a muchos músicos maravillosos que han fracasado en la enseñanza debido principalmente a que no pudieron encontrar una forma de transferir su pasión y destreza a sus estudiantes. No creo que haya una sola manera de hacer esto. He visto a muchísimas personas utilizar sus personalidades y estilos únicos para comunicarse con éxito en el aula. Por supuesto, parte de esto se puede aprender, pero siempre busco una chispa en las personas que quieren ponerse al frente de una agrupación musical o en un aula. Esta chispa a menudo no es algo que se pueda expresar con palabras, pero se ve fácilmente.

5. Con el FESTIVAL OF THREE y sus proyectos en el Caribe y Europa, ¿cómo aborda el encargo de nuevas obras a compositores internacionales para enriquecer el repertorio coral?
K.M. Creo firmemente en el fomento del arte musical mediante el encargo de nuevas obras, estrenándolas en entornos maravillosos y añadiéndolas a la base del repertorio. El compositor es el primer pilar de una trinidad artística especial. El compositor, el intérprete y los miembros del público desempeñan papeles significativos en el proceso musical. La creatividad y el oficio del compositor son el comienzo de las experiencias expresivas y llenas de sentimiento compartidas tanto por el intérprete como por el oyente.
Busco compositores que hayan demostrado algunos de estos rasgos para proyectos más grandes como el FESTIVAL OF THREE. Sin embargo, me entusiasma por igual brindar oportunidades para dar a conocer a compositores nuevos y emergentes a través de proyectos como el PONCE INTERNATIONAL COMPOSITION COMPETITION. Este proyecto por sí solo ha generado más de 100 obras nuevas y ha atraído a compositores de aproximadamente 30 países de todo el mundo. Estoy muy orgulloso de este proyecto.
Como director, también me ha entusiasmado encargar nuevas obras para mis propios coros y muchas de esas obras se han convertido en partes importantes del repertorio general para organizaciones más allá de la mía.
6. Ha dirigido en escenarios como el Rudolfinum de Praga y el Forbidden City Concert Hall de Pekín, así como ante líderes gubernamentales y religiosos. ¿Cómo influye el contexto cultural de cada lugar en su interpretación y en la acústica coral?
K.M. Siempre es un gran honor para mí dirigir para un líder mundial o para una organización que apoya las necesidades de nuestra sociedad. Tanto los papas como los presidentes me desafían a considerar la programación de una manera diferente. A veces hay limitaciones de tiempo y a veces hay consideraciones sobre el texto o el estilo que se imponen a mis preferencias.
Una de las mayores consideraciones es siempre la acústica de la sala. Los espacios o edificios imponentes, como muchas de las grandes catedrales del mundo, son recintos hermosos pero exigentes para cantar. A menudo me encuentro eligiendo el repertorio basándome específicamente en la sala de conciertos, el recinto, el edificio o la iglesia en la que actuaremos. Todo eso está relacionado con la acústica.
Los coros cantan mejor cuando la acústica les favorece. Cuando pueden escucharse a sí mismos y a los demás en la agrupación, cantan con más confianza y destreza artística. Del mismo modo, si las propiedades acústicas de la sala de conciertos son débiles, los coros tienden a alejarse de su mejor sonido y el público escuchará la música de una forma menos agradable. El mismo grupo y el mismo programa de concierto interpretados en una gran sala serán mejor recibidos por los oyentes simplemente debido a la acústica.
7. Su trayectoria abarca desde coros infantiles y juveniles hasta agrupaciones sinfónicas de adultos como el Fox Valley Symphony Chorus. ¿Qué ajustes clave realiza en su estilo de dirección cuando pasa de un coro juvenil a un grupo de adultos?
K.M. Supongo que mi estilo de dirección se basa principalmente en el tamaño de la agrupación más que en un patrón de compás o gesto no verbal específico. Me gustaría pensar que soy el mismo profesional con los adultos que con los niños. Encuentro que si se trata a los niños con las mismas altas expectativas de hacer música que a los adultos, los resultados son mejores.
Si un director tiene una idea clara de lo que quiere escuchar como producto final (actuación final), los gestos tienden a reflejar eso incluso desde los primeros ensayos. A menudo, los directores jóvenes simplemente reaccionan a lo que están escuchando en lugar de conocer el sonido que quieren antes de escucharlo. Este es un punto crítico tanto en la educación como en la interpretación. Es por esto que Muti, Bernstein, Shaw o cualquier gran director pueden ser conocidos por «su sonido». No imitan la idea de otra persona; tienen una idea claramente formada de un sonido en su oído… incluso antes de comenzar los ensayos.
8. Como autor y educador centrado en el desarrollo vocal, ¿cuál es su enfoque técnico para trabajar con la mutación de la voz masculina en adolescentes?
K.M. Creo que el cambio de voz masculina no es un enigma tan grande. La laringe crece drásticamente en los varones jóvenes, normalmente entre los 13 y los 15 años. Cada ser humano es diferente, pero normalmente aquí es donde esperaría ver algo de vello facial, pies y orejas más grandes y, por supuesto, algunos tonos inestables o gallos en la voz de un cantante.
Siempre animo a los cantantes jóvenes que se acercan a esta transición a que sigan cantando. Los animo a seguir cantando en su voz de TIPLE (blanca) y a entrenar absolutamente su voz de arriba a abajo. Encontrar su registro sin cambiar, o incluso su voz de «falsete» recién desarrollada, es importante. Bajar este registro a través del «pasaje» o cambio y desarrollar fuerza y control les ayudará a medida que llegue su nueva voz de tenor o barítono.
Les digo a los jóvenes cantantes que es como entrenar cualquier músculo del cuerpo. Se necesita tiempo y repetición para encontrar su nueva voz. Pero es absolutamente crítico mantener la mayor cantidad posible del registro agudo. Cuando los chicos hacen esto, a menudo tienen pocos problemas para cantar en la parte superior del pentagrama de tiple (clave de tenor) a medida que pasan por sus años de adolescencia y juventud. Incluso encuentro que más chicos se desarrollarán como tenores en lugar de bajos. Es algo bueno seguir cantando agudo y entrenar de arriba a abajo.
9. Ha colaborado con reconocidos directores y educadores a lo largo de su carrera. ¿Qué lección o principio de dirección heredado de sus mentores aplica diariamente en sus ensayos?
K.M. He intentado aprender de los «maestros» a lo largo de mi carrera. Cuento entre esos maestros a profesores de primaria, directores profesionales e incluso académicos de otros campos. Durante la vida hay tantas personas con las que nos cruzamos que tienen talentos para compartir. Recuerdo cuando era un joven director y estudiaba a tantos de los grandes líderes orquestales y corales. Los observaba en video y ciertamente los estudiaba en conferencias profesionales.
Incluso hasta el día de hoy, no me he perdido una conferencia nacional de directores de coro desde hace más de cuatro décadas. Aprendo mucho de la música elegida, cómo se presenta y cómo la interpretan colegas que han sido seleccionados entre lo mejor de nuestra profesión. Muchas de las obras que elijo dirigir anualmente las descubro por primera vez asistiendo a conciertos de mis estimados colegas.
A menudo invito a intérpretes o directores a venir y hacer talleres con mis coros. A veces es el coro completo traído desde algún rincón del planeta. En estos casos, tengo la esperanza de poder aprender yo también, al igual que mis cantantes. Es una oportunidad magnífica que sencillamente no estaba tan disponible hace solo unos años.
10. Mirando hacia el futuro de organizaciones como Arts Engage International, ¿cuáles son sus principales prioridades para promover la música coral como herramienta de intercambio multicultural?
K.M. Mi prioridad principal es construir puentes de comprensión y amistad a través del intercambio artístico. Aunque esto generalmente se fomenta a nivel internacional a través de Arts Engage International, la colaboración y el intercambio nacional son prominentes y un punto de énfasis en mi trabajo. Ya sea a través de la interpretación, el ensayo, la composición, las artes visuales, la danza, el teatro u otras formas, las artes unen a las personas. Cuando hacemos música (u otros tipos de arte) juntos, nos transforma para mejor. Nos convertimos en mejores seres humanos e incluso, en algunos casos, en amigos. Esto es mucho más importante hoy que nunca.
Vivimos en una época en la que la IA y otras tecnologías están facilitando mucho la comunicación. Ya casi no tenemos que vernos ni hablarnos. El correo electrónico, los teléfonos móviles y las redes sociales en muchas plataformas nos permiten movernos rápidamente y funcionar sin la necesidad de interacción humana. A veces pienso que olvidamos que estas formas de comunicación no construyen necesariamente COMUNIDAD. Las artes tienen la oportunidad única de unirnos como ninguna otra cosa que yo conozca. Creo que necesitamos esto hoy más que nunca y probablemente necesitaremos las artes de manera aún más profunda en el futuro.
Con ese pensamiento muy presente en mi mente, estoy intentando construir estas relaciones artísticas, concierto a concierto… canción a canción… persona a persona. Solo podemos ser mejores personas gracias a las melodías que compartimos.
Al cerrar este diálogo, queda en el aire la certeza de que el canto compartido es, al igual que la poesía, una forma esencial de estar en el mundo y de reconocernos en los demás. Expreso mi más profundo agradecimiento a Kevin Meidl por su inmensa generosidad, por abrirnos las puertas de su memoria y por compartir con tanta amabilidad la belleza de su vocación; sus palabras no solo iluminan la arquitectura del sonido y la enseñanza, sino que nos recuerdan que, mientras existan voces dispuestas a encontrarse en una misma armonía, el mundo seguirá siendo un lugar donde la belleza es posible.