AL ENCUENTRO DE LAS PALABRAS: PANFLETO

Por: Tomás Sánchez Rubio

Continuamos con nuestra breve sección mensual en la revista Proverso, y que, con el nombre Al encuentro de las palabras, está dedicada a profundizar en la raíz u origen de determinados vocablos del idioma castellano. Ya sabéis, amigas y amigos, de mi afición por este tipo de cuestiones etimológicas, las cuales nos deparan, a veces, sorpresas y anécdotas muy curiosas.

Hoy comentaremos el peculiar término Panfleto.

Según la RAE, un panfleto es un opúsculo o escrito breve de tono agresivo, propagandístico o difamatorio, frecuentemente de carácter político. Se define asimismo como un libelo o pasquín, que, a diferencia de un simple folleto, implica un ataque o denuncia, a menudo anónimo, convirtiéndose en un instrumento de crítica beligerante. 

Por otra parte, la FundéuRAE (Fundación del Español Urgente) nos aclara que panfleto y folleto no son sinónimos y no deben emplearse indistintamente. Y es que, en tanto el panfleto es un escrito breve de tono agresivo, difamatorio o propagandístico, a menudo político, el folleto es una obra impresa, no periódica, con un reducido número de hojas y utilizada para publicidad o información ─dípticos, trípticos, volantes…─ 

Por su parte, se denominará panfletario al estilo propio de los panfletos y panfletista al autor de dichos textos.

Sea como fuere, tal término se trata de una adaptación al español del inglés pamphlet, en cuyo ámbito nacería como un escrito de corta extensión sin encuadernar. Con el tiempo, esta voz evolucionó, desde aquella acepción primera, para describir un escrito satírico, de tono agresivo, beligerante o difamatorio. El caso es que la palabra se cree que tiene su origen en el título de un breve poema del siglo XII escrito en latín, Pamphilus seu De Amore (Pánfilo, o Acerca del amor), el cual circuló en Gran Bretaña con gran éxito durante la Edad Media, siendo traducido al inglés como Pamphlet. Debido a la popularidad de la obra, esta circularía en manuscritos pequeños y delgados. Y así, con el tiempo, el nombre del protagonista, Pamphilus, daría en el inglés medio pamphilet o pamphlet para designar a cualquier librito o folleto de pocas hojas.

Precisamente, se conoce una versión castellana del Pamphilus seu De Amore, de 1917, obra de Adolfo Bonilla y San Martín, prolífico escritor español, académico, editor, catedrático de filosofía y especialista en derecho mercantil.

Ya a mediados del siglo XIV se constata en Inglaterra el uso de la palabra del latín medieval panfletus para designar un folleto u opúsculo. A partir del siglo XVII, debido a la proliferación de este tipo de escritos, se suceden las definiciones. François de La Boullaye-Le Gouz, en Les voyages et observations, de 1653, escribe que “el término pamphlet en inglés es un folio de poco valor que no sirve para nada y remite en nuestra lengua a la palabra chiffon”. Un siglo después, en 1762, Louis Petit de Bachaumont, en sus Mémoires secrets, aportará una definición muy cercana a la que todavía hoy sigue vigente, como “libelo, escrito satírico y polémico”.

Así pues, hacia los siglos XVII y XVIII ya se había consolidado para referirse a libelos, pasquines o sátiras políticas. A diferencia del simple folleto ─informativo─, el panfleto adquirió una connotación de ataque o denuncia. La Revolución Francesa consolidó el uso del término para escritos cortos de carácter contestatario y propagandístico. Como mecanismo de denuncia y de burla, los panfletos fueron entonces una herramienta clave por su bajo costo, portabilidad y capacidad de difusión de propaganda revolucionaria. Creadores de panfletos célebres serían Emmanuel-Joseph Sieyès, autor de ¿Qué es el Tercer Estado?; o bien el propio Jean-Paul Marat, quien, a través de sus escritos y el periódico L’Ami du peuple, ejercería como una voz radical clave durante el auge de la Revolución. El historiador Robert Darnton, por su parte, trata el tema de los conocidos como la comunidad de Grub Street, escritores mercenarios y de clase baja que, según él, escribieron panfletos sensacionalistas y apasionados contrarios al Antiguo Régimen.

Creo interesante extenderme algo más acerca del opúsculo anónimo tratado más arriba. Pamphilus seu De Amore es una obra satírica en verso, escrita en latín entre 1180 y 1200. Su argumento gira alrededor de las cuitas amorosas del joven Pánfilo, quien, prendado de una muchacha, Galatea, sin verse correspondido, obtiene la ayuda de la diosa Venus. Esta le instruye en las artes del amor y le recomienda acudir a una alcahueta, que, a su vez, le muestra el camino para seducir a Galatea. La obra fue conocida también con otros títulos, como De amore, De arte amandi, o incluso Liber Pamphili, por atribuírsele a su protagonista su autoría. No obstante, la creencia más generalizada ─aunque falsa─, tanto durante la Edad Media como posteriormente, fue que era obra del célebre poeta romano, de época de Augusto, Publio Ovidio Naso (43 a.C.-17 d.C.). También se barajaron otras hipótesis sobre el autor. Y es que, se pretendió, por parte de algunos estudiosos, identificar a Pamphilus con algunos no tan conocidos personajes históricos, como Pamphilus Saxus, no confundible con un posterior poeta, filósofo, teólogo y humanista veronés del Renacimiento; o bien, un tal Pamphilus Maurianus o Maurilianus. Por su parte, Giovanni Boccaccio, en su Correspondencia, nos habla de un origen italiano para su creador, mientras que Adolphe Baudouin, en la edición de la obra de 1874, conjetura con que podría tratarse de un francés.

Según los especialistas, la obra recoge elementos de la comedia latina clásica, especialmente de Plauto y Terencio. En las fabulae palliatae encontramos tanto al joven de buena posición enamorado, atrapado entre el deseo y las normas sociales, y que sufre por una amada inalcanzable, como a la figura del viejo tutor como autoridad, o asimismo a la alcahueta mediadora. También comparten el uso del engaño y la persuasión como motores de la trama, donde la retórica es clave para el protagonista. Ciertamente, el amor de Pánfilo por Galatea sigue el esquema de la comedia de enredo, donde la astucia y la manipulación son esenciales. La vieja alcahueta, por su parte, recuerda a las lenae de Plauto, como Cleareta en Asinaria, cuya misión es facilitar los encuentros entre amantes.

Además, el lenguaje de la obra es ágil y persuasivo, con monólogos y súplicas que evocan a los personajes plautinos y terencianos. Por otro lado, el Pamphilus seu De Amore hereda la estructura de la comedia latina, pero transforma el amor en un juego de poder y retórica más que tratarse de un sentimiento genuino. Su tono es menos festivo y más cercano a la literatura medieval, donde el amor se mezcla con la pasión, el engaño y la advertencia moral. En el Pamphilus la historia tiene un matiz más oscuro: la conquista amorosa se basa en la manipulación y está ausente el desenlace cómico tradicional. Anticiparía, pues, en este sentido, la evolución del discurso amatorio en la literatura medieval y renacentista.

Resulta interesante resaltar que en la comedia latina el engaño suele ser orquestado por esclavos astutos, mientras que aquí es la vieja quien asume ese papel con un enfoque más cínico y realista, anticipando figuras como Trotaconventos en el Libro del Buen Amor, o Celestina en la obra de Rojas.

Para finalizar, debemos señalar que el adjetivo “pánfilo”, de uso coloquial y despectivo, describe en nuestra lengua a una persona ingenua, boba, pasmada o lenta para comprender y actuar. También se usa para describir a alguien “excesivamente calmoso”. Aunque su origen griego significa «bondadoso» o «amigo de todos», su uso actual es principalmente el de señalar falta de viveza, ingenuidad o torpeza. No obstante, debemos decir que a día de hoy tal acepción se encuentra prácticamente en desuso.


*Para saber más:

http://www.proyectos.cchs.csic.es/detli/sites/default/files/Panfleto.pdf

https://cvc.cervantes.es/literatura/criticon/PDF/109/109_145.pdf

https://www.cervantesvirtual.com/obra/una-comedia-latina-de-la-edad-media-el-liber-panphili-reproduccin-de-un-manuscrito-indito-y-versin-castellana-0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *