YOKO ONO: ARTISTA CONCEPTUAL, VIUDA DE JOHN LENNON

El Atril

Por: Isabel Rezmo

Cuando hace 4 años, la Asociación Nacional de Editores de Música entregó a Yoko Ono su premio Centennial Song, Sean Lennon, el hijo de la artista y el exbeatle desaparecido, empujó a su madre al escenario en una silla de ruedas, sorprendiendo a muchos de los asistentes que no conocían la situación de la admirada artista. “Es el mejor momento de mi vida”, dijo Ono al recibir el galardón que la reconocía como coautora de Imagine 46 años después del lanzamiento de una canción considerada un himno a la paz y a la justicia. “He aprendido mucho con esta enfermedad. Estoy agradecida por haber pasado por esto. Gracias, gracias, gracias”, continuó en su discurso sin desvelar su dolencia.

La enfermedad que mantiene postrada a la que siempre se le ha culpado de ser la responsable de la ruptura de los Beatles sigue siendo un misterio, pero ha llevado a Yoko Ono, de 88 años, a mantener una vida limitada de la que requiere atención las 24 horas del día debido a su reducida movilidad. Después de esa última aparición pública en 2017, son pocas las fotos que retratan a la viuda de Lennon, incluyendo una marcha de mujeres en Columbus Circle el año pasado y en una conmemoración de John Lennon en Liverpool en mayo de 2018. Según apuntan algunas fuentes cercanas a la artista y viuda de John Lennon, Ono, de 87 años, apenas sale de su extenso apartamento situado en el mítico edificio Dakota de Nueva York, se desplaza en silla de ruedas y, cuando es necesario, camina con gran dificultad ayudándose de un bastón, un andador o su inseparable hijo Sean.

Sin embargo, el delicado estado de salud de esta reputada artista de vanguardia no le impide continuar al fren de su ingente patrimonio y organizando su millonaria fortuna,

Vive en el mismo gran apartamento de nueve habitaciones, situado en el séptimo piso del edificio Dakota que una vez compartió con John Lennon. También mantiene un piso adyacente en un edificio para las visitas y dos pequeñas salas que utiliza para su personal. Además, tiene una oficina en el primer piso que fue usada por Lennon como estudio de grabación. “Ella se despertaba temprano cada mañana, bajaba al estudio y manejaba el negocio familiar, permitiendo que John fuera un amo de casa”.

Retirada de la vida pública, sigue colaborando con las numerosas organizaciones benéficas a las que ayuda económicamente desde hace años. Su solidaridad llegó de la mano de John Lennon, pero ella ha continuado su legado. Al comienzo de la pandemia por el coronavirus donó 250.000 dólares al Montefiore Medical Center en El Bronx, para apoyar a los trabajadores de la salud que se enfrentaban a la enfermedad desde la primera línea. Montefiore fue elegido específicamente porque Yoko quería ayudar a un hospital en una comunidad golpeada fuertemente por la covid-19 También ha apoyado recientemente a un gran número de músicos con los que trabajó en el pasado y que están pasando tiempos difíciles. Pero el hambre, en recuerdo de lo que ella sufrió de pequeña tras la Segunda Guerra Mundial, sigue siendo su mayor causa.

“Recuerdo pasar hambre y sé que es muy difícil”, contó Ono en una entrevista en 2013. Por ello desde hace más de 30 años colabora estrechamente con WhyHunger, una organización sin ánimo de lucros con sede en Nueva York que lucha contra las privaciones de alimentos en todo el mundo. Además, hace unos meses donó 50.000 dólares a la campaña del Lado Oeste contra el Hambre, que durante la pandemia ha proporcionado miles de menús a los residentes sin trabajo.

Una artista de la vanguardia neoyorkina cuyo destino la hizo enamorarse del hombre más famoso del mundo.

Una vida increíble que siempre estuvo opacada en el ojo público por la inmensa fama de su tercer marido John Lennon, quien la llamaba «the world’s most famous unknown artist«.

Infancia y Juventud

Yoko Ono nació en 1933 en el seno de una familia de banqueros de Tokio, cuyas fortunas se vieron muy perjudicadas durante la Segunda Guerra Mundial.   Pertenece a la clase alta japonesa, su padre Eisuke viene de un antiguo linaje de guerreros Samurai, descendientes de un emperador del siglo IX. Por parte de su madre Isoko, son miembros del clan Yasuda, una de las familias más ricas del país. El bisabuelo de Yoko fue el fundador del prominente Banco Yasuda. Yoko nació en la residencia palaciega de su familia en Kamakura, en febrero de 1933. A pesar de crecer en un mundo de privilegios, siempre sintió la ausencia emocional de sus distinguidos padres. Su infancia y juventud estuvieron marcadas por un constante oscilar entre Japón y Estados Unidos. Su padre Eisuke se vio obligado a dejar su pasión como pianista, para dedicarse a la banca internacional, por esta razón era trasladado constantemente. Yoko no lo conoció hasta los dos años de edad cuando se mudó con Isoko a San Francisco, USA, donde él trabajaba. Hacia 1940 estaban nuevamente viviendo en Estados Unidos, esta vez en Long Island. Es en estas circunstancias donde Yoko comienza a sentir el desarraigo. La tensión entre USA y Japón escala y a los niños de su barrio no les simpatizan sus ojos rasgados. La familia se enfrentó a la ruina y a menudo se veía obligada a cambiar productos del hogar por comida.

Pese a los malos tiempos de guerra, Yoko Ono heredó la pericia empresarial de su familia. Otro gran tema en la vida de Yoko y fundamental para entender su trabajo, es su temprana y continua educación musical. Yoko Ono no comenzó a incursionar en la música cuando conoció a Lennon, más bien dio su primer concierto de piano a los 4 años. Sus padres eran ambos amantes de la música y desde pequeña expusieron a su hija tanto a Bach, Beethoven y Brahms como a la de tradición japonesa. En la progresista escuela Jiyu Gakuen, a la que acudía en Tokyo (alojada en un edificio de Frank Lloyd Wright), la instaban a escuchar la música del entorno. Una de sus tareas era traducir el sonido de los pájaros a notas musicales.

Luego de dejar sus estudios de filosofía en la Universidad Gakushuin, se muda a Estados Unidos donde nuevamente está viviendo su familia. Entra al Sarah Laurence College, una exclusiva escuela para mujeres donde se la recuerda por pasar los días escribiendo Haikus (poemas cortos japoneses) bajo un árbol. En este periodo comienza su serie de instrucciones. Simples frases que contienen un llamado a la acción para abrir la imaginación y la mente, como Smell Piece “Envía el olor de la luna” o Lightning Piece “Enciende un fósforo y míralo hasta consumirse”.

Desheredada por su familia, se vuelca hacia una vida de artista bohemia. Su loft por un año se convierte en una plataforma para mostrar el trabajo de la vanguardia experimental neoyorkina (Phillip Glass, Merce Cunningham, Cage, etc.). Junto al pionero minimalista La Monte Young, organizaba estos happenings al que llegaron a asistir 200 personas, dentro de ellas hasta Marcel Duchamp y Peggy Guggenheim. En esta época decide que la pintura tradicional estaba acabada para ella. Las palabras e incluso las ideas podían ser arte, además entiende que su trabajo debe ser espontáneo, vivo y en continuo; la audiencia puede terminar la obra con su propia mente, convirtiéndose también en artistas. Todas estas ideas la convertirán en una pionera no reconocida del arte conceptual

Fue una profesora del Sarah Laurence quien le recomendó a Yoko conectarse con John Cage y los otros compositores que estaban explorando nuevas ideas sobre la música. Desde hace unos años el maestro D.T Suzuki venía enseñando en Columbia las ideas detrás del Budismo Zen. Su influencia generó una diáspora que afecto a la Generación Beat, a Cage y a toda la comunidad artística del Greenwich Village. Con esto Yoko comenzó a frecuentar los círculos de vanguardia, vestida a la usanza beatnik con pelo suelto y largo, ropa negra y nada de maquillaje. Encontró un soporte para expandir sus ideas

En este mundo conoce a Toshi Ichiyanagi, un genial compositor japonés con una beca en Juilliard. junto a Toshi vuelve a Japón para comenzar uno de los periodos más negros de su vida. Se siente totalmente subvalorada, nadie reconoce su trabajo si no es como compañera de alguno de los talentos masculinos que frecuenta. Termina en una clínica mental donde aparece un extraño hombre llamado Tony Cox, quien le dice ser un gran admirador de su obra. En su estado de vulnerabilidad Yoko se termina casando con él y al poco tiempo, ya de vuelta en Nueva York, tiene a su hija Kyoko. Cox cuida de su hija y Yoko continúa con su desarrollo como artista, entre medio conoce y se enamora de Lennon. Cox aterrado con la idea de que le quiten la custodia de su amada hija, le cambia el nombre y la esconde. Yoko no verá a Kyoko por 23 años.

John Lennon

Con su pequeña fama creciendo en los círculos avant-garde del arte, es invitada por la Indica Gallery a exponer en Londres. La noche previa a la inauguración aparece un tipo que ella apenas reconoció. Tiempo después admitió que era una completa snob del underground, por lo que conocía a The Beatles, pero no le interesaban en absoluto. John Lennon pasaba por un momento de desencanto con su banda, era tanta la fama que ya ni siquiera podían tocar en público por los gritos de las fans. Deambulando por la galería se encuentra con esta japonesa montando su particular arte.

Primero se sube a la escalera para mirar con lupa el Yes en el techo (en display en CorpArtes) y queda prendado de su mensaje positivo. Luego le propone clavar el primer clavo en Painting to Hammer a Nail (también en exhibición) Yoko le dice que no se puede antes de la apertura, pero si le da 5 chelines lo acepta. Cuando Lennon le propone clavar un clavo imaginario por cinco chelines imaginarios hacen un click profundo. Yoko siente que al fin alguien entiende su juego.

El 20 de marzo de 1969, en Gibraltar, se convirtió en la segunda esposa de John Lennon.

A mediados de los ’60, Yoko comienza a recibir el reconocimiento artístico que tanto había esperado. El arte conceptual ya es un hecho y Yoko es admirada por las nuevas generaciones. Hay dos obras de esta época que tendrán un gran impacto; Cut Piece y Nº 4, conocida como Bottoms (las dos en formato vídeo en CorpArtes). En Cut Piece, Yoko sentada sobre sus piernas, en su mejor traje negro, impertérrita, permite y alienta al público a cortarle pedazos de su ropa con una tijera que está delante de ella. La obra se termina cuando Yoko se encuentra casi desnuda. La segunda pieza reúne 365 traseros de todos los géneros, nacionalidades y colores amontonados en un vídeo. Yoko quiere decir que mirados desde atrás todos somos iguales.

Además de convertirse en una reputada artista de vanguardia que llegó a inaugurar varias colecciones en el MoMa de Nueva York, también es una prodigiosa inversionista en bienes raíces que, desde su matrimonio con Lennon en 1969, comenzó a acumular un pequeño imperio de propiedades que abarcaban la ciudad de Nueva York, el valle de Hudson, los Hamptons, Palm Beach, Irlanda e Inglaterra. También ha recopilado una considerable colección de arte que incluye obras de su viejo amigo Andy Warhol.

Yoko Ono ejerció una gran influencia personal y profesional sobre John Lennon. La artista japonesa se hizo notar desde los primeros momentos de la relación. Muchos dicen que Yoko es responsable de la separación de los Beatles, mito desmentido por Paul McCartney, ya que dice que sin ella John no habría podido escribir grandes canciones como «Imagine» y muchas que se incluyen en el álbum Definitive Lennon.​ Las filmaciones durante las sesiones de grabación de Let It Be muestran un grupo de por sí cansado y al borde de la exasperación por parte de todos sus miembros. Como dijo Paul McCartney: «Mil cosas se podrán decir, pero la verdad solo la conocen 4«

Heredera de John Lennon con una fortuna de 356 millones de dólares en 1980, actualmente podría ser de 600 millones de dólares.8​ En tanto, el valor de los inmuebles se estima en US$325 millones.

Nunca sopesó lo que significaba ser la esposa de John Lennon. Es increíble pensar el efecto que este hecho puede haber tenido para una mujer que siempre se sintió fuera de sitio  y que siempre perteneció al underground. Estamos hablando de uno de los hombres más famosos de la historia del siglo XX, una figura venerada hasta el día de hoy.

u unión fue una de enorme amor que les produjo una enorme dependencia. John Lennon no quería estar un minuto sin Yoko, llevándola al estudio de grabación y a cualquier aparición pública de The Beatles. Esto enfureció a las fans y a la prensa inglesa, famosa por su sensacionalismo.

Yoko con el tiempo tuvo claro que su unión deterioró las carreras de ambos. La vanguardia creía que Ono se había vuelto convencional y las fans, que Lennon había abandonado a su banda por culpa de esta extraña mujer.

Para escapar del asedio de la prensa se instalan en Nueva York. Corre el año’70 y el rechazo hacia la guerra de Vietnam se intensifica. John y Yoko se convierten en figuras fundamentales en la lucha por la paz y los derechos civiles. Comenzaron a usar a su favor, lo que tanto detestaban; su fama y visibilidad. Los próximos años Yoko Ono y John Lennon van a silenciar su carrera artística. Lennon se encargará de criar a su hijo Sean y Yoko a administrar el inmenso legado comercial de The Beatles. Se alejaron del ojo público e intentaron llevar una vida normal instalándose en un departamento en el famoso Dakota, un edificio gótico en el West Side de Nueva York. El año ’80, ya preparados para retomar la creación, graban su disco Double Fantasy, el que sorpresivamente para ellos tuvo muy buena crítica y las canciones de Ono fueron aclamadas.

l 8 de diciembre llegaban a su casa luego de un largo día de grabación cuando un fan llamado Mark David Chapman le propina 5 tiros a tres metros de distancia. Yoko estaba a su lado. Las próximas semanas no se pudo mover de su cama, cuenta que le tiritaba todo el cuerpo, era como sufrir un fuerte síndrome de abstinencia. La enorme pena de perder al gran amor de su vida.

El duelo de Yoko duró años, su recuperación fue lenta y difícil. Pero durante ese tiempo el público por primera vez la comenzó a querer. De repente todos estaban interesados en ella, en su vida y en su arte. Meses después lanza su disco Season of Glass, el que lleva en su carátula los lentes ensangrentados de John, las canciones lidian con su muerte. Desde este momento Yoko comienza a usar sus característicos anteojos redondos opacos… En su gran poder de resiliencia esta mujer continúa como una artista y figura pública hasta el día de hoy.

Obra y Tendencias

Gran parte de la obra de Yoko (artes plásticas y música) trata de temas como libertad de pensamiento, paz, lucha contra el racismo, la homofobia y el sexismo y la valoración de las pequeñas grandes sensaciones cotidianas. Una característica marcada de su arte (canto, escritura, música, películas, dibujos etc.) es la economía de recursos generadores de un máximo efecto. Los mismos motivos resurgen en su obra en diversos momentos, adaptados, reaprovechados y cargados de nueva significación.

Adepta del arte conceptual, en el cual las ideas son el motor y la esencia de la obra de arte, pudiendo llegar a ser incluso más importantes que su forma física y el empleo de técnicas de realización. En el arte conceptual, el contenido, el mensaje, el estímulo al pensamiento y la crítica son ya por sí mismos el arte. En Valencia, se expuso la obra EX-IT de la artista, en la galería al aire libre del L’Umbracle, dentro del entorno de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias.

Llegó al punto de organizar conciertos en que el público tenía que imaginar por sí mismo la música. Editó un célebre libro de dibujos y piezas de arte, Grapefruit (Pomelo), varias películas conceptuales (como Fly) e innumerables discos marcados por el experimentalismo. Entre ellos se destacan las obras Yoko Ono/Plastic Ono Band, Fly, Approximately Infinite Universe (años 1970) y Season of Glass (años 1980). En los años 1990, sacó dos discos que fueron muy bien recibidos por la crítica: Rising y Blueprint for a Sunrise. Hasta hoy, sus mayores éxitos han sido «Walking on Thin Ice» y, en menor nivel, «Never Say Goodbye».

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