GUILLERMO MUÑOZ VERA: «PINTOR HIPERREALISTA, DOCENTE VOCACIONAL Y MECENAS».

El Atril

Por: Isabel Rezmo

Guillermo Muñoz Vera es uno de los pintores realistas más reconocidos en la escena del arte contemporáneo latinoamericano. Es reconocido como maestro del realismo, al estilo de la pintura española, y estudiante consumado de las técnicas tradicionales y la historia del arte. 

Fue su padre, médico, quien le regaló en 1979, como premio Fin de Carrera, un billete de avión para España, tal vez con el deseo secreto de que se desencantara rápido de la vida bohemia.

Lo que seguro no intuía era que su hijo llegaría muy pocos años después a ser uno de los máximos exponentes del Nuevo Realismo Español y fundador de la Escuela de Chinchón.

Aunque sus pinturas transmitan quietud y sosiego, Guillermo Muñoz Vera (Concepción, Chile, 1956) es un torbellino, a veces deslenguado, de reflejos rápidos y perspicaces observaciones.

“Ahora que se habla tanto de la crisis uno no puede dejar de preguntarse cuál es la razón profunda por la que es pintor. Tus padres siempre te advertían de que ésta no era una profesión segura, ellos querían que tuvieras trabajo, casa, y que no pasaras hambre. El panorama actual es desolador. La gente que antes no dudaba en gastarse 80.000 o 100.000 dólares en un cuadro, ha dejado de invertir en arte, tengo colegas que directamente han desaparecido del panorama español y los que siguen en la brecha, en muchos casos, es porque están enganchados al dinero público”.

Muñoz Vera iba para músico. “Yo me veía en Inglaterra, como guitarra de un trío de rock duro. Cuando tenía quince años mis héroes eran Eric Clapton y Jimmy Hendrix”.

Detalles biográficos

Nació en Concepción, Chile, el 28 de Abril de 1956.

En 1973 ingresó a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile. En 1977 fue nombrado Profesor Adjunto de la Cátedra de Dibujo de la misma casa de estudios. En 1979 ingresó a la Facultad de Bellas Artes en la Universidad Complutense donde estudió anatomía y dibujo. También se perfeccionó en las áreas de la fotografía, física del color, física óptica, oftalmología, psicología de la visión, imagen digital y técnicas pictóricas.  En 1985, siendo ya un pintor reconocido, fijó su residencia en Madrid y obtuvo la nacionalidad española.

Hacia 1989 creó el primer taller multidisciplinario de arte en Morata de Tajuña, a pocos kilómetros de Madrid. El centro incluía talleres de pintura, grabado y enmarcación y compartió allí su trabajo con otros artistas tanto españoles como extranjeros.

En 1993 creó su propia Academia de Arte en Madrid. En 1994 creó el proyecto ARAUCO, sigla de Arte y Autores Contemporáneos, junto a Carmen Spínola, un espacio cultural alternativo con estructura de taller de arte multidisciplinario, que abarcan la pintura, el teatro la música y el diseño gráfico. En este proyecto, Muñoz Vera asumió el cargo de codirector y profesor de dibujo y pintura. En 1996 la institución se trasformó en Fundación Arte y Autores Contemporáneos. Muñoz Vera se ha desempeñado allí como Vicepresidente de la institución y ha estado a cargo de diversas actividades docentes y culturales sin fines de lucro, que incluyen talleres de enseñanza, certámenes de artes plásticas, becas de estudio, exposiciones y conciertos.

El artista pertenecería a la segunda generación de realistas españoles. Su obra depurada y asombrosa, es claro resultado de su sensibilidad artística y formación. En oposición a la tradición española de principios del siglo XIX de pintar cuadros históricos de grandes formatos, Muñoz Vera optó por la pintura de género. Su objetivo era conseguir un conocimiento inmediato por parte del espectador de temas menos valorados como el paisaje, el retrato y la naturaleza muerta recurriendo a los grandes formatos para otorgar magnificencia y replantear la apreciación de este tipo de obras.

Con el patrocinio del Ayuntamiento de Madrid, realizó en el año 2000 su primera Exposición Antológica en el Centro Cultural de la Villa, que abarca 27 años de trabajo ininterrumpido reuniendo más de 140 obras de colecciones privadas de distintos países.

En 2005 inaugura el proyecto muralístico Chile Hoy en la estación de metro La Moneda en Santiago de Chile. A través de 14 pinturas murales que suman en total 180 metros cuadrados, el autor refleja su particular visión del país: desde el desierto de Atacama hasta los glaciares de la Patagonia y desde el océano Pacífico hasta la cordillera de los Andes, que hacen de esta estación un museo público subterráneo, único y permanente.

En 2006 comienza sus series pictóricas en forma de Cuadernos de Viaje: Realidad[es] Española[s], 8 días en La Habana, Región de Bolívar, Terra Australis Incognita, De Egipto a Al Andalus, La Luz de la Alhambra, Chile del Bicentenario, etc.

Trasladó en 2007 su residencia a Chinchón, una pequeña localidad medieval situada a pocos kilómetros al sur de Madrid. Tras la rehabilitación de dos casas del siglo XVII, instala su taller y la primera sede de las actividades de La Academia de la Fundación, proporcionando talleres y alojamiento a estudiantes españoles y extranjeros.

Trayectoria artística

Guillermo Muñoz Vera posee un dominio riguroso del dibujo, el realiza en grafito, carboncillo, pastel o lápiz; además, emplea aguadas sobre papel y óleo sobre tela.

El principal motivo de Muñoz Vera, similar en estilo a Claudio Bravo, es acercarse a una supuesta objetividad visual en la representación de retratos, naturalezas muertas e interiores y paisajes, a través de un singular método de trabajo que compagina técnica y disciplina.

Una disciplina de síntesis para la ejecución en la que intervienen los Más modernos recursos infográficos junto a una superficial aplicación del color, por medio de veladuras y empastes y una destreza en el atrapamiento de la luz en el lienzo, que producen esa sensación de ‘aire’ que existen en sus cuadros.

Se le ubica, dentro del Realismo, en su tendencia de hiperrealismo por mantener conexión con la visión fotográfica del encuadre y la traducción fiel de la escena. Más puntualmente, la crítica lo sitúa dentro de la segunda Generación de realistas españoles, destacándose como uno de los Más talentosos e interesantes miembros del grupo. Grupo que, pese a lo que se pueda creer, es un movimiento de vanguardia.

En ese sentido, Muñoz Vera ha subvertido los cánones clásicos de representación; hasta el siglo XIX, sólo la pintura de Historia podía emplear grandes formatos. Los temas de la vida cotidiana eran relegados a un formato menor, a una composición menos rígida y a una menor severidad en la realización. El pintor chileno hecha por tierra esas convenciones y realiza una obra que genera inmediata recepción en el espectador. Sus bodegones y paisajes carecen de ‘tema’, pues son simple descripción visual, manteniéndose al margen de los tres elementos que actualmente negativizan la pintura realista: lo sentimental, lo pintoresco y lo anecdótico. Nos muestra la aceptación de lo cotidiano tal cual es, junto con dejar en evidencia el aspecto complejo y netamente pictórico de los que nos rodea.

Guillermo Muñoz Vera ha realizado varias exposiciones individuales, entre las que destacamos las llevadas a cabo en la Sala Manuel Montt, Santiago (1976), en la Sala Grifé & Escoda de Madrid (1986), Galería Gering-Kulemkapff, Alemania (1987), Galería Ansorena, Madrid (1990), Mader Fine Art, EE.UU (1996) y Galería Isabel Aninat, Chile (1998).

Cabe nombrar una destacada obra realizada por el pintor: el retrato de los Reyes de España para la Expo Lisboa ’98.

Guillermo está muy agradecido al pintor Claudio Bravo, compatriota y su  maestro reconocido, porque dice que él le ayudó mucho en sus comienzos  a orientarse y abrirse camino. Curiosamente Claudio Bravo también se confesaba muy agradecido a Antonio López, porque decía que le debía mucho al pintor español y «para compensarle en una mínima parte», le ofrecía siempre su apartamento en Nueva York. Toda una cadena hermosa de reconocimientos. Antonio López ha visitado la Fundación Arauco en Chinchón en varias ocasiones.

      Cuando Claudio Bravo quería hacer un museo en Chinchón, soñaba con reunir a los tres nombres del realismo e hiperrealismo: Antonio López, Guillermo Muñoz Vera y él mismo. Pudo ser y se truncó. Chinchón bien merece tener un museo del realismo de la escuela de Chinchón, dirigida hoy por Muñoz Vera.

            Los retratos de Guillermo Muñoz Vera son muy celebrados, desde el que le hizo al rey Don Juan Carlos vestido de cazador, por encargo de Patrimonio Nacional, al de Miguel Corsini para la Fundación RENFE, el del vizconde de Almansa o los realizados en dibujo a lápiz para los marqueses de Vívola y los familiares que le encargó la Infanta Doña Pilar, también a grafito y carboncillo. Entre sus coleccionistas figuran Ricardo Cisneros, Jorge Mazas… Para el primero pintó una pieza espléndida sobre la sabana venezolana.

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