“EL CAZADOR DE HAIKUS”, DE FRANCISCO DELGADO-IRIBARREN CRUZ

Aquel sillón de cuadros

Por: Inma J. Ferrero

Este libro, “El cazador de haikus”, de Francisco Delgado-Iribarren Cruz, editado por Ediciones Rilke nos transporta al destello fugaz que nos muestra la esencia de las cosas. Es un estremecedor canto a la paz, la espiritualidad y el amor que encierran el sabor del instante que se convierte en eterno.

“El horizonte
son los puntos de fuga
del melancólico”

El libro está formado por 100 haikus, pero antes profundicemos en ¿Qué es un haiku? ¿Cuál es su objetivo? El haiku es una de las más importantes formas de poesía japonesa. Consiste en un poema breve de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente. su estilo se caracteriza por la naturalidad, la sencillez, la sutileza, la austeridad, la aparente asimetría de su métrica sugiere la libertad que fluye hacia la eternidad, hacia la universalidad de todo aquello que sentimos y formará parte de nuestra memoria, de nuestra impronta en este mundo. En este tipo de poesía que se desnuda de la metáfora, la subjetividad y la personificación. La temática es estacional y cada haiku debe contener un kigo, una palabra que hace referencia a la estación en qué se sitúa el haiku, es importante señalar, que a mi entender, en el caso del haiku occidental no es necesario la existencia del kigo, ya que a menudo se hace referencia a paisajes urbanos, sentimientos, etc que no se enlazan con la estación en la que han sido escritos.

“Retumba el trueno
como si se rompiera 
toda la tierra”

Francisco Delgado-Iribarren Cruz consigue en este libro atraer nuestra atención desde la primera estrofa, nos sumerge en este torbellino de versos para evocar sus sentimientos. Importante señala que el autor muestra en este poemario, un cuidado extremo de la métrica inherente a este tipo de composición poética.  “El cazador de haikus” es, por tanto, una perfecta entonación del canto del haiku, que Delgado-Iribarren domina con gran maestría y precisión milimétrica.

“La luz del sol
Sobre las nubes lisas. 
Sentir el cielo.”

En cada haiku el autor, como en un gran cuadro resalta con la destreza de sus pinceladas la vida y todo lo cotidiano que describe el camino vital, del cual somos autores, con ello no sólo podremos conocer la faceta más íntima y desconocida del poeta, sino también podremos renocernos en cada verso y hacerlos nuestros, como el latido mismo de nuestras horas en la memoria, ya que al leer estos haikus dejamos de ser meros espectadores, convirtiéndonos en protagonistas de sus versos. Delgado-Iribarren consigue que viajemos a través de distintas impresiones, a cuál más cautivadora, precipitándonos en una sed imposible de saciar.

“Mi amor es grande.
Pero es que es enorme 
tu indiferencia.”

Este libro nos ofrece la belleza colorida que comporta lo esencial, lo sencillo: la belleza de algo como un fuego primigenio. Nos ofrece esa forma de la belleza completa e intemporal, propia de aquello que parece incompleto. Esa belleza eterna, propia de lo efímero. Esa belleza que al tiempo que provoca la tranquilidad de un estanque que vuelve a la quietud nos lleva a la intranquilidad del hambre del verso y del sabor de lo cotidiano. El haiku nos contagia, nos sana, nos transforma, es una invitación a leer nuestras almas reflejadas en todo aquello que nos rodea y nos hace más humanos, al reconocernos sensible, indefensos ante la inmensidad del mundo.

“La nieve virgen.
Unas huellas humanas
desaparecen.”

Si tuviera que definir “El cazador de haikus”, de Francisco Delgado-Iribarren Cruz sería como un poemario de sensaciones y emociones. Os invito a que dejéis que este libro cambie también vuestro  punto de vista sobre la poesía y el haiku contemporáneo a través de estos versos ágiles e inteligentes.


El cazador de haikus

Autor: Francisco Delgado-Iribarren Cruz

Editorial: RILKE EDICIONES

ISBN: 9788418566219

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